Another saturday……

Este es un día peculiar, de esos que no te hallás, tenés un montón de cosas por hacer y no querés hacer ninguna, así que terminás acumulándolas con las respectivas consecuencias adversas.

Supongo que el estádo de ánimo es como una playa, después de una tempestad le quedan palos y piedras, hacen falta algunas lunas para limpiarla de nuevo, bueno, ayer hubo marea más alta de lo usual, que no un tsunami pero si se agitaron las aguas.

Es extraño, no siento rabia, no siento desespero, sólo un extraño sentimiento de ya no me importa, si que raro, a mi que todo me importa y en todo me inmiscuyo, he rozado por primera vez en la vida el “importanalguismo”.   Me he pasado casi toda la vida tratándole de decir a otros cuales son las formas más adecuadas de hacer las cosas, sobre todo las relacionadas con la vida, he usado miles de estrategias, desde la retórica convincente hasta el grito desgarrado, ayer no sé como, bueno, si sé como pero no voy a hablar de ello, llegué al punto de…. no me importa, si quieren seguirse perjudicando a si mismos y al resto del mundo, ¿a mi que?

No creo que sea una posición permanente, seguro que el lunes ya estaré tratando de decirle a alguno como conducir su vida, pero en este alto me pregunto, ¿realmente importa?, pues que sí, que es bueno ayudar a que los otros se comporten bien, pero y si ellos mismos no están interesados ¿tiene lógica desgastarme en convencerlos?.  Toda mi vida he dicho que si, pero hoy, me entran profundas dudas.

No seríamos todos más felices, sobre todo yo, si me dejara de importar que el otro quiera darse mil veces contra el piso y romperse el cráneo, ah es que trato de protegerlo me digo, aja, pero ¿Quién me protege a mi cuando el suscrito en vez de darse contra el piso me quiere dar es a mi? porque tenemos una sociedad maravillosamente diseñada en la metodología de “shoot the messenger”, el problema no es problemático en sí mismo, sino el entrometido que te dice que tenés un problema, así que la cargás con él.

Ayer descubrí lo más obvio de todo, que cuando le gritás a alguien que está haciendo algo mal, los resultados son tan efímeros como el eco de tu voz en las paredes.  No más te callés va a volver a hacer lo mismo, le importa nalga, el grito atemoriza, pero ciertamente no convence, es un recurso más adecuado para las advertencias de amenaza de atropellamiento en la vía que para indicarle a alguien que modifique su conducta.  Me demoré tantos años para saber que el agua moja, algunos lo descubren a los 5 años, dichosos ellos, yo me tomé 31 más.

Esto tiene dos consecuencias prácticas, una positiva, voy a pensarlo dos veces antes de gritarle a alguien cuando hace algo inadecuado, pues ya sé que esa técnica no sirve (aja, ya sé que es obvio, pero tengan en cuenta que yo apenas acabo de descubrirlo) y la segunda, podríamos decir que negativa, la próxima vez que alguien haga algo inadecuado voy a sopesar si me afecta, y si no, voy a entrar en modo “importanalguismo”, si el que lo hace no le importa y a mi no me afecta, pues que se dé contra el mundo.

Tal vez eso marca el fin de la juventud, cuando te das cuenta que no podés cambiar el mundo, básicamente porque al mundo le encanta ser tremendamente torcido, cruel, estúpido, insensible, egoista.  Pensemos algo trivial, la gente va caminando por la calle comiendo algo y tira el papel a la calle, es estúpido, podés botarlo luego, no se te va a caer la mano si lo cargás, es egoista, no te importa que alguien se resbale en la basura y lo peor, ni si quiera te das cuenta que le estás ensuciando el mundo a los demás.  De que vale decirle a la gente que mantenga una calle limpia, ¿si a nadie le importa? si son tan cínicos como para decir que así le dan trabajo a la gente que barre.  Yo en lo personal diría que sería mejor que hubiese menos que barrer y pudiéramos dar empleo en cosas más útiles, desperdiciamos gente valiosa poniéndola a recoger nuestra mala educación en forma de basuritas en la calle.

No sé, posiblemente jamás llegue a entrarme del todo el “importanalguismo”, tengo demasiado metido en la sangre que las cosas deberían ser mejor, me sigue partiendo que la gente cometa los mismos errores predecibles, sobre todo en detrimento propio.  Creo que todo esto es que me descorazona sentir que siempre es más sencillo decirle al que te indica que haces algo mal que se calle, a mirarte a ti mismo y darte cuenta que ciertamente….. lo estás haciendo mal.

Al final, bueno, creo que he aprendido algo importante, si no te oyen, no les grites, te van a oir menos.  Eso me queda a mi, a ellos…. no les queda nada….. se lo pierden.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s