De vuelta

Cada vez que pienso en vos, hay una pregunta de por medio, sos una incógnita que mide 1,80 y tiene una voz pausada y dulce.  ¿De qué modo llegaste para modificarme todo? ¿Cómo terminaste dándome impulso para regresar a mis 15 años?, a las cosas a las que renuncié entonces, para granjearme una vida como ingeniera, para hacerme lo que soy hoy.

Sé que confío en ti tanto y te hago caso porque te quiero, sé que antes lo hacía porque no intuía en ti ninguna mala intención hacia mi, sé que ese segundo aspecto se ha atenuado, porque ahora soy consciente que eres influenciable, que eres veleta en el corazón y esa volubilidad es de un peligro importante.

Pero total, sigues allí, a un ladito, no muy cerca, instalado en mi corazón, pero yo no en el tuyo, que cuando comenzaba a estar allí alguien te alertó y me sacó, para mi pesar, o para mi beneficio porque me estabas ubicando en un lugar que no ibas a darme como derecho de todos modos.

Y te veo, tu sonrisa, me abrazas porque si, inocentemente, me buscas sin saber, te quedas mirándome como esperando una palabra, que no tengo, que no te daré, porque las que quiero darte no las quieres tu.

En el fondo tu sabes lo que hay, pero lo ignoras por conveniencia, diré algo duro, conozco otras personas como tu, que no pueden ceder a la tentación de ser cuidadas y mimadas, lo aceptan, y luego niegan los efectos colaterales.  Tu quieres que esté pendiente de ti, pero no quieres darme la misma atención a cambio.

Ah, como cambió todo, de un encontrémonos para entregarte las copias al esta semana voy a tener tiempo para cualquier cosa menos sacar copias del locker, no voy a maldecir a nadie, pero deploro el día en que ella notó que te quería, y me sacó de plano de tu corazón, que cruel ella, que no quiere ni puede quererte, me aleje a mi porque si, pidiéndote que no me hagas daño, claro, porque dejarte que te quiera podría dañarme, porque pareciera que borrarme de un plumazo doliera menos.

Te miro y no sé, sé que no es de esperar, digo que el hombre que me elija no tendrá dudas, irá por mi, sin lagunas, sin titubeos, sin buscar a otra mientras a mi me cuenta sus dolores.

Sigues siendo parte de la respuesta, porque has revolcado mis entrañas, mis sentimientos, abriste la puerta de mi corazón para querer, después de haberla tenido cerrada por seis años.  Decidí sentir, arrostro las consecuencias de ello, sentir amor implica en mi caso también sentir el dolor asociado.  No conozco el amor que no duela, no conozco el amor que no lastima, no conozco el amor que es solo mío.  Posiblemente, no conozco el amor en absoluto, pero así en mi imperfección te quiero, porque me da la gana, porque nunca he tenido permiso de querer, me lo tomo a la fuerza, le arranco a la vida el derecho que nunca me dio.  Te sigo queriendo, así como es, aunque vos no querás, aunque vos jamás sepás.

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